miércoles, 7 de marzo de 2012

Acostumbrate.

Hoy es el cumpleaños de mi mamà. Si, mi mamà. Cumple 42 años, asi que por lo menos hasta que tenga 75 años no pienso decirle "mi vieja".
Algo pasó con la genética... Tiene el cuerpo joya y las canas pasan desapercibidas.
Tengo la cara de mi papà, la mandìbula de mi abuela, la forma de caminar de mi abuelo, la ironìa de mi otro abuelo, la voz de mi papà otra vez, y los dientes de mi mamá. LOS DIENTES....
Creo que también debo tener su adoración por la música y el amor.
Espero haber heredado su gen de la eterna juventud, por favor... mi papá tiene canas desde los 25 jajaja.
Descubrí que el nerviosismo no es un síntoma de problema, es una costumbre.
Nos acostumbramos a gritar, a putear por la más mínima pelotudes.
Nos acostumbramos a revolear las cosas de lejos para alcanzárselas al otro.
Nos acostumbramos a comer apurados, hablar mucho en la mesa, pelearnos, arreglarnos, y bardear un poco.
En definitiva, estoy tan acostumbrada a ser un ser salvaje, que ahora que crecí y quiero ser civilizada, no tengo el modelo a seguir, o no logro copiarlo, o no lo puedo ver resaltado sobre las otras bestias.
Vivimos como bestias en una sociedad de consumo, globalizada, relacionándonos con otras bestias y algunos civilizados, además de los hijos de puta de siempre.
Soy un síntoma, un soma.
Juntos somos un síndrome.
No voy a flaquear, de a poco, se que va a llegar la forma, el modo, alguna ayudita de afuera, y voy a atornillar esa tuerca floja.
Sé que puedo, porque quiero, porque lo siento.
Y ahí voy, a seguir buscando la cura para el síndrome bestial.

2 comentarios:

  1. no existe la cura para nuestra naturaleza salvaje, solo podemos encontrar maneras de esconderle al resto del mundo nuestra necesidad infinita de que no descubran lo que pensamos en ciertas ocaciones, de lo contrario sería castrófico!

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    1. Claro... el tema es que vivo en una catástrofe de bestialidad interhogar. Me explico? jajaja

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